Durante décadas, el
cono de señalización ha sido uno de los elementos más básicos y, aparentemente
más "analógicos" de la seguridad vial. Su función es simple: delimitar una zona
de peligro y advertir al conductor de una incidencia en carretera. Sin embargo,
la digitalización también ha llegado a este objeto cotidiano. Hoy, el cono ya
no solo señaliza: también comunica.

Los llamados conos conectados son una de las últimas apuestas de la Dirección General de Tráfico (Dirección General de Tráfico) dentro del ecosistema DGT 3.0, la plataforma española de movilidad conectada. A primera vista parecen conos convencionales, pero incorporan tecnología IoT (Internet of Things), geolocalización y conectividad móvil para transmitir en tiempo real su posición exacta.
Su objetivo es que cuando un operario despliega estos conos en una vía, el sistema no solo informa visualmente al conductor, sino que comunica digitalmente a otros vehículos conectados, paneles de señalización y sistemas de gestión del tráfico que existe una incidencia en ese punto.
Los conos conectados tienen su origen en una resolución de la DGT de enero de 2025 en la que se detalla el protocolo y formato que deben cumplir estos nuevos dispositivos. Al igual que en el caso de las balizas, la DGT publica en su web los sistemas homologados por el organismo. En la actualidad, tan solo hay dos autorizados: uno de API Movilidad y otro de Netum.
De la baliza física al dato trazable
Según la DGT, la finalidad principal de los conos conectados es proteger a los trabajadores que realizan labores de conservación, limpieza o reparación en carretera. El dispositivo informa automáticamente del inicio y finalización de una zona de obras, enviando la ubicación exacta al Punto de Acceso Nacional de Información de Tráfico y Movilidad (NAP).
Menos "factor humano", más automatización
Una parte importante de los accidentes en zonas de obra tiene un denominador común: el factor humano. Entre los errores frecuentes que llevan a aumentar la siniestralidad en este tipo de actuaciones se encuentran:
- Señalización incompleta
- Colocación tardía
- Retirada prematura
- Mala visibilidad nocturna
- Olvido de balizamiento tras incidencias rápidas.
Los sistemas conectados reducen parte de ese riesgo. Además, algunos modelos incorporan:
- Iluminación LED
- Sensores de caída
- Alertas por desplazamiento
- Baterías de larga duración.
Esto supone una evolución importante de cara a la siniestralidad e investigación de siniestros frente a la señalización tradicional. Hasta ahora, en muchos siniestros ocurridos en tramos de obra aparecía una cuestión recurrente en la investigación pericial: ¿la zona estaba correctamente señalizada?
Desde la óptica pericial, la principal aportación de estos sistemas no está solo en la prevención, sino en la reconstrucción del siniestro
Responder a esa pregunta no siempre resultaba sencillo. Dependía de fotografías, declaraciones de testigos, informes policiales o reconstrucciones posteriores. Con los conos conectados aparece una nueva capa probatoria: el dato telemático. De hecho, entre los rastros digitales que deja se encuentran:
- La hora exacta de despliegue de los conos
- Las coordenadas precisas
- El momento de su retirada
- La duración de la incidencia
- El número de dispositivos activos
El impacto pericial: una nueva fuente de evidencia
Desde la óptica pericial, la principal aportación de estos sistemas no está solo en la prevención, sino en la reconstrucción del siniestro. Por ejemplo, ayuda a conocer el culpable en el supuesto de una colisión en un tramo en obras donde una aseguradora discute la responsabilidad entre conductor, empresa conservadora y la Administración titular de la vía.

Una de las controversias clásicas es determinar si el riesgo estaba adecuadamente advertido. Con un cono tradicional, el debate puede ser subjetivo, mientras que, con un cono conectado, el análisis gana objetividad.
En concreto, el perito podría contrastar si el cono estaba operativo, si transmitió correctamente al sistema de la DGT, si la incidencia figuraba en los paneles o en el vehículo conectado, y durante cuánto tiempo estuvo activa la señalización.


