España tiene un parque de turismos cada vez más envejecido y millones de conductores retrasan sus revisiones o reparaciones, principalmente por motivos económicos. Un estudio de la Fundación Línea Directa, realizado en colaboración con Centro Zaragoza, analiza qué relación puede existir entre el mantenimiento de los vehículos y la gravedad de los accidentes. Sus datos apuntan a una conclusión relevante: cuando un vehículo presenta deficiencias, la mortalidad en los siniestros aumenta, y lo hace todavía más cuando los fallos afectan a elementos esenciales para la seguridad.
El coche español envejece. La edad media de los turismos ha pasado de 9,2 años en 2010 a 14,5 en 2024, un 58% más. Y a medida que aumenta la edad, mantener el vehículo en condiciones adecuadas puede resultar más difícil, especialmente cuando el coste de las reparaciones también se incrementa. Ello revierte, irremediablemente, en la falta de mantenimiento del vehículo y, por extensión, al detrimento de su seguridad.
Estas son algunas conclusiones del informe ‘Mantenimiento de los coches en España: problemática, accidentalidad y riesgos (2015-2024)’, elaborado por Fundación Línea Directa en colaboración con Centro Zaragoza. El estudio combina datos de accidentalidad de la DGT, resultados de las ITV y una encuesta realizada a 1.700 conductores españoles. Además, para el análisis de los accidentes se ha utilizado la base ARENA de la DGT.
Un parque que envejece
Los datos de antigüedad ayudan a entender el contexto. España se sitúa entre los países europeos con un parque más envejecido, con una media de 14,5 años en 2024. La edad media de achatarramiento alcanza ya los 21 años y hay más de cinco millones de automóviles sin etiqueta ambiental.
A esto se suma el encarecimiento de las reparaciones. Según el informe, su precio ha aumentado un 22% en los últimos cinco años. Fundación Línea Directa relaciona este incremento con factores como los costes energéticos, la inflación, la mayor tecnificación de los vehículos, el precio de los componentes, la demanda del vehículo de ocasión y el coste de los servicios posventa.
La edad media de achatarramiento alcanza ya los 21 años y hay más de cinco millones de automóviles sin etiqueta ambiental
El bolsillo aparece también cuando se analizan los hábitos de los conductores. Según la fundación, se estima que 9,6 millones de propietarios no realizan un mantenimiento anual de su vehículo y 650.000 ni siquiera lo revisan cada tres años. Además, 7,3 millones habrían retrasado durante el último año reparaciones o revisiones importantes. En el 52% de los casos, la razón principal parece ser la económica.
Porcentaje de conductores por Comunidad Autónoma que no realizan el mantenimiento anual de sus coches

La ITV tampoco escapa al problema
El informe pone el foco también en los vehículos que no pasan la inspección cuando les corresponde. En 2024, el absentismo oficial de la ITV fue del 32,7%: aproximadamente uno de cada tres vehículos que debía someterse a inspección no lo hizo. Al mismo tiempo, las multas por no tener la ITV en regla aumentaron un 51% entre 2015 y 2024.
Entre los vehículos que sí acudieron a la inspección, el 18% de los turismos suspendió la primera ITV en 2024. La media del periodo 2015-2024 fue del 17,9%. El estudio encuentra además una relación entre el retraso en acudir a la inspección y el porcentaje de vehículos rechazados: el rechazo fue del 15% entre los que acudieron puntualmente, frente al 25% cuando el retraso superó un año.
¿Dónde aparecen los problemas? El alumbrado concentra el mayor porcentaje de defectos en los elementos analizados, con un 37%, seguido del motor y la transmisión, con un 19%, y los frenos, con un 12%. También se recogen defectos en ejes y ruedas y en la dirección.
Se estima que 9,6 millones de propietarios no realizan un mantenimiento anual de su vehículo y 650.000 ni siquiera lo revisan cada tres años
La relación con los accidentes
Fundación Línea Directa advierte también de una dificultad importante a la hora de establecer la causalidad de los accidentes: el mal mantenimiento del vehículo no siempre aparece reflejado en el atestado. Por eso, el estudio no trata de establecer simplemente cuántos accidentes se producen por esta causa, sino de analizar cómo cambia el riesgo cuando existen deficiencias en los vehículos implicados.
Los datos de ARENA, la aplicación oficial de la DGT para registrar y comunicar accidentes de tráfico con víctimas, correspondientes al periodo 2015-2024 identifican al menos 670 fallecidos y más de 23.000 heridos en accidentes en los que estaban implicados vehículos con deficiencias. Pero el dato que más llama la atención es el de la letalidad.
Cuando en un accidente existe alguna deficiencia en un vehículo implicado, la letalidad pasa del 0,61% al 1,82%, es decir, se multiplica por tres. Y cuando esas deficiencias afectan a elementos clave para la seguridad -neumáticos, dirección, frenos o suspensión- alcanza el 3,27%, multiplicándose por cinco.
El análisis también encuentra una relación clara con la antigüedad de los vehículos. En los accidentes con víctimas estudiados, las deficiencias estaban presentes en el 16% de los turismos de hasta cuatro años. El porcentaje subía al 42,9% entre los vehículos de 15 años o más. Según los datos del informe, los coches más antiguos presentaban así 2,7 veces más deficiencias que los más jóvenes.
Los datos de ARENA correspondientes al periodo 2015-2024 identifican al menos 670 fallecidos y más de 23.000 heridos en accidentes en los que estaban implicados vehículos con deficiencias
Lo que no se revisa también puede influir
La encuesta aporta algunos datos que ayudan a completar la fotografía. El 39% de los conductores reconoce haber circulado con algún testigo de avería encendido; el 24% no sabe medir el nivel de aceite y el 17% desconoce cuál es la presión de los neumáticos de su coche. El 62% tampoco revisa periódicamente el alumbrado.
La conclusión que extraen Fundación Línea Directa y Centro Zaragoza es que el envejecimiento del parque, el coste de las reparaciones, el retraso en el mantenimiento y el absentismo de la ITV forman un escenario que incrementa los riesgos asociados al estado de los vehículos.
Para el ámbito pericial, hay además una cuestión que el propio estudio deja señalada: si las deficiencias de mantenimiento no siempre quedan recogidas en los atestados, su identificación sí puede resultar especialmente relevante cuando se investiga un siniestro y existen indicios de que el estado del vehículo pudo influir en sus circunstancias o consecuencias. El informe no establece que todo vehículo con deficiencias sea causa de un accidente, pero sí encuentra una relación entre esas deficiencias y una mayor letalidad.
Datos que preocupan:
- La letalidad se multiplica por cinco cuando los fallos afectan a aspectos clave de la seguridad: 3,27% es la letalidad registrada en accidentes en los que los vehículos presentaban deficiencias en neumáticos, dirección, frenos o suspensión, frente al 0,61% cuando no constaban deficiencias.
- Los datos preocupan: 670 fallecidos y más de 23.000 heridos en accidentes con vehículos con deficiencias entre 2015 y 2024.
- El 42,9% de los vehículos de 15 años o más presentaban deficiencias en los accidentes con víctimas analizados.


