El pasado mes de julio registró una de las cifras más bajas de la última década en siniestralidad vial: 110 personas fallecidas en las carreteras españolas, cinco menos que en julio de 2025. Agosto, sin embargo, le dio la vuelta al balance: 130 víctimas mortales, quince más que un año antes, lo que lo convierte en uno de los peores meses de agosto de la última década.
El resultado conjunto de los dos meses estivales es de 240 fallecidos, diez más que en el verano de 2025, un aumento del 4%, en 218 siniestros mortales. Las hospitalizaciones por lesiones, en cambio, bajaron un 10%, hasta las 926.
Estos son los principales datos que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha presentado esta semana en el balance provincial de la ‘Operación Verano 2026’, con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reconociendo que “este ha sido un mal verano”, en el que ha fallecido una media de cuatro personas al día en las carreteras.
Nuevo récord de movilidad
El aumento de las víctimas mortales se produce en un verano que vuelve a batir el récord histórico de desplazamientos de largo recorrido: 102 millones de movimientos, un 1,5% más que en 2025. Agosto concentró el mayor volumen, con 52,5 millones, frente a los 49,5 millones de desplazamientos de julio.
El jueves 13 de agosto fue el día con más fallecidos de todo el verano, con diez víctimas mortales. En el extremo contrario, solo hubo dos jornadas -ambas en julio- sin ningún fallecido en las carreteras.
Comportamiento desigual según el tipo de vía y el colectivo
A diferencia de lo ocurrido en veranos anteriores, la subida de la mortalidad no ha sido uniforme. En autopistas y autovías fallecieron 65 personas, diez más que en 2025, mientras que en las carreteras convencionales -donde se concentra el 73% de los siniestros mortales- la cifra se mantuvo estable en 175 fallecidos, la misma que el año pasado.
Destaca la bajada entre los motoristas, con 54 fallecidos frente a los 72 del año pasado
El dato más positivo del balance llega precisamente de los colectivos vulnerables: 92 fallecidos, doce menos que en 2025, un descenso del 12%. Este grupo pasa a representar el 38% del total de víctimas, siete puntos menos que el verano anterior. Dentro de este colectivo destaca la bajada entre los motoristas, con 54 fallecidos frente a los 72 del año pasado (18 menos), lo que sitúa por primera vez desde 2014 la media diaria de motoristas fallecidos por debajo de uno al día.
Los peatones, por su parte, suman 26 fallecidos, tres más que en 2025 (14 en autopista o autovía y 12 en vía convencional, entre ellos un operario de conservación de carreteras), y de los 17 que murieron de noche o al anochecer, 13 no llevaban prendas reflectantes. También suben los ciclistas fallecidos, de 9 a 12, 3 de los cuales no llevaban casco.
Por tipo de siniestro, la salida de vía sigue siendo la causa con más víctimas (88 fallecidos, un 37% del total, aunque catorce menos que en 2025), seguida de las colisiones frontales, con 54 fallecidos (23%). El uso -o la falta de él- de los sistemas de protección vuelve a ser determinante: 25 de las víctimas que viajaban en turismo o furgoneta no llevaban puesto el cinturón de seguridad.
Un año que se mantiene dentro de la estabilidad estadística
Pese al repunte del verano, el acumulado anual no confirma un cambio de tendencia: hasta el 31 de agosto han fallecido 734 personas en las carreteras españolas, 16 menos (-2%) que en las mismas fechas de 2025, una variación que los expertos siguen considerando dentro del margen de estabilidad estadística (±5%).


