Ir al contenido

La Pericia Aseguradora, atenta a un posible proceso de concentración empresarial

Madrid 360 APCAS: la tecnología no evita la preocupación por las dificultades para retener talento

La transformación tecnológica, el avance de la videoperitación y la irrupción de la IA marcaron el debate de esta segunda parte de la mesa redonda que, sin embargo, terminó situando el foco en los principales retos estructurales del ecosistema pericial y reparador: la pérdida de atractivo de las profesiones técnicas, las dificultades para retener talento y la presión económica que soportan pequeños profesionales y despachos. Los participantes advirtieron además de un posible proceso de concentración de gabinetes periciales, impulsado por la necesidad de ganar tamaño, capacidad negociadora y sostenibilidad en un mercado cada vez más exigente.

Uno de los asuntos centrales de la jornada fue la videoperitación, ya plenamente integrada en numerosos procesos de gestión del siniestro. Gema Sainz, directora de Líneas Personales de Sedgwick, defendió que ésta ya no es un complemento, sino un canal consolidado que permite ganar rapidez, eficiencia y capacidad de clasificación temprana de los expedientes.

La directiva de Sedgwick destacó especialmente su utilidad en siniestros de baja y media complejidad, donde agiliza enormemente los tiempos de resolución. Sin embargo, también dejó claro que existen límites evidentes: los casos complejos siguen requiriendo inspección física y, además, persisten dificultades derivadas de problemas tecnológicos o de las propias capacidades digitales de algunos asegurados.

Desde el punto de vista de los talleres, Juan Carlos García, responsable de Seguros de ASETRA reconoció las ventajas de la videoperitación, especialmente porque evita esperas y agiliza la rotación de vehículos, aunque criticó que, en muchas ocasiones, el sistema no se utiliza correctamente. A su juicio, la calidad de la información obtenida depende demasiado de cómo se realizan las imágenes y de quién las toma. Por ello, insistió en que cualquier videoperitación debe estar guiada por profesionales especializados.

José Manuel Pontón, Chief Training Manager, añadió que, en el ámbito del hogar, el uso indiscriminado de la videoperitación puede, incluso, generar problemas operativos, ya que obliga a destinar reparadores a tareas que no son estrictamente productivas.

Por su parte, David Márquez Muñoz, Perito de Seguros IRD, coincidió en que la videoperitación es una herramienta extraordinariamente útil, pero defendió que el verdadero problema está en los procesos y en la falta de coordinación entre todos los actores implicados.

La inteligencia artificial ya está aquí

La inteligencia artificial ocupó una parte importante del debate. Y, aunque la percepción general de la mesa osciló entre la fascinación y la inquietud, el consenso fue claro: la IA no sustituirá a corto plazo al criterio técnico, pero sí transformará profundamente la operativa del sector asegurador, pericial, jurídico y reparador.

Gema Sainz (Sedgwick Iberia): “La videoperitación ya no es un complemento, sino un canal consolidado que permite ganar rapidez, eficiencia y capacidad de clasificación temprana de los expedientes”

El abogado Joaquín Ruiz Echauri, socio de Pérez-Llorca Abogados, trazó un paralelismo entre el momento actual de la IA y los inicios de internet: una etapa de entusiasmo colectivo que terminará previsiblemente dominada por grandes plataformas tecnológicas. Citó motores jurídicos especializados como Harvey o Legora, advirtiendo de que la verdadera brecha no será solo tecnológica, sino de acceso: los grandes despachos podrán permitirse herramientas mucho más potentes que los pequeños profesionales.

Desde el ámbito pericial, Gema Saiz defendió una visión más práctica y menos apocalíptica: la inteligencia artificial ya convive con los Peritos de Seguros en tareas de clasificación de siniestros, análisis documental y automatización de procesos repetitivos. A su juicio, la tecnología permitirá liberar tiempo para dedicarlo a aquello que realmente aporta valor: la valoración técnica, la toma de decisiones y la comunicación con el asegurado.

José Antonio Martín (Markel): “La IA no debe verse tanto como una amenaza, sino como una herramienta de amplificación de capacidades operativas, principalmente en áreas de gestión, tarificación y gerencia de riesgos”

Desde la perspectiva aseguradora, José Antonio Martín López, director de Desarrollo de Negocio y Marketing de Markel, incidió en que las compañías ya están inmersas en procesos masivos de automatización y análisis avanzado del dato, especialmente en multinacionales como Markel. Consideró que la IA no debe verse tanto como una amenaza, sino como una herramienta de amplificación de capacidades operativas, principalmente en áreas de gestión, tarificación y gerencia de riesgos.

En el ámbito reparador y pericial del automóvil, Juan Carlos García explicó que la IA, la telemática y la robótica ya están transformando la electromecánica y los procesos de diagnosis remota, mantenimiento predictivo y reparación asistida. Puso ejemplos concretos: vehículos capaces de informar automáticamente del desgaste de componentes, actualizaciones de software a distancia o sistemas de pintura automatizados mediante espectrofotometría. “La tecnología ya está aquí; la cuestión es cómo se utilice”, advirtió.

David Márquez (Perito de Seguros IRD): “Las automatizaciones pueden convertirse en la salvación de muchos profesionales liberales, especialmente pequeños peritos obligados hoy a asumir simultáneamente labores técnicas, administrativas, comerciales y de gestión”

David Márquez añadió que las automatizaciones pueden convertirse en la salvación de muchos profesionales liberales, especialmente pequeños Peritos de Seguros obligados hoy a asumir simultáneamente labores técnicas, administrativas, comerciales y de gestión. En su opinión, una correcta integración tecnológica permitiría aumentar significativamente la capacidad de gestión sin grandes inversiones.

Recuperar el prestigio para recuperar talento

Sin embargo, el debate central terminó desplazándose desde la tecnología hacia un problema considerado mucho más urgente por la mayoría de los participantes: la sostenibilidad económica del ecosistema asegurador y la creciente falta de atractivo de las profesiones técnicas y reparadoras. Todos los participantes coincidieron en el diagnóstico: cuesta cada vez más atraer talento joven y, sobre todo, retenerlo.

Juan Carlos García (ASETRA): “El problema no es solo formativo, sino también reputacional y económico. Los talleres deben modernizarse, valorar más a sus trabajadores y recuperar prestigio social”

Juan Carlos García describió una situación crítica en la formación profesional del sector del automóvil, denunciando programas públicos completamente desactualizados respecto a electrificación, ADAS o nuevas tecnologías. Recordó que hace una década ya se trabajaba en propuestas de actualización que todavía no se han implantado. Pero el problema, remarcó, no es solo formativo, sino también reputacional y económico: “Nadie le dice hoy a su hijo que se haga mecánico o chapista”. A su juicio, los talleres deben modernizarse, valorar más a sus trabajadores y recuperar prestigio social.

Gema Saiz defendió que el sector tiene un importante problema de comunicación: muchos jóvenes ni siquiera saben realmente qué hace un Perito de Seguros, un mediador o un reparador. Apostó por visibilizar mejor el impacto social de estas profesiones, modernizar la experiencia de acceso al sector y ofrecer carreras profesionales claras, tecnológicas y competitivas.

David Márquez fue especialmente contundente al señalar que quizá la pregunta no sea solo cómo atraer jóvenes, sino por qué tantos profesionales abandonan el sector. “Si al final del día esto no sale rentable, los mejores acabarán marchándose”, resumió.

José Manuel Pontón (experto en formación): “Las compañías utilizan baremos desfasados, intervenciones mal remuneradas, cargas administrativas crecientes y modelos de pago que obligan a pequeñas empresas a financiarlas durante meses”

El momento más crítico llegó con la intervención de José Manuel Pontón, quien dibujó un escenario cercano al colapso operativo. Denunció baremos desfasados, intervenciones mal remuneradas, cargas administrativas crecientes y modelos de pago que obligan a pequeñas empresas a financiar durante meses el trabajo realizado para las compañías aseguradoras.

Pontón describió un sector exhausto, con empresas incapaces de encontrar relevo generacional y profesionales jóvenes que rechazan incorporarse cuando conocen las condiciones económicas reales. “El último pelele de la cadena es quien da la cara ante el cliente”, lamentó.

¿Llega la concentración a la Pericia Aseguradora?

La conversación evolucionó entonces hacia un debate de enorme calado: la concentración empresarial y la pérdida de capacidad negociadora de pequeños operadores.

Joaquín Ruiz Echauri (Pérez-Llorca): “Creo que puede venir un apetito de concentración en materia de peritos, aunque los objetivos más interesantes para un gran fondo de private equity serían gabinetes periciales de tamaño mediano, más que los pequeños”

Joaquín Ruiz Echauri explicó que el fenómeno de concentración ya vivido en corredurías y despachos de abogados, probablemente terminará llegando también al ámbito pericial. Señaló que los fondos privados buscan estructuras escalables y rentables, y que el tamaño será cada vez más importante para ganar poder de negociación y sostenibilidad.

Ruiz Echauri se preguntó “por qué le pagan a un señor que tiene una correduría mucho dinero por ella”. Dijo que, “en el fondo, le están pagando el EBITDA famoso por un multiplicador”. Señaló, con la cautela de no ofender a corredores, sólo a modo de ejemplo, que una correduría “es una oficina más o menos grande pero que tiene unos costes fijos muy bajos porque cuenta con unos programas de gestión que no son complejos y lo que tiene es un fondo de comercio que son unos clientes en un entorno más o menos cautivo donde se producen renovaciones anualmente”.



No obstante, señaló que “un gabinete pericial es mucho más complejo. Es verdad que algunos tienen fondos detrás, pero normalmente suelen ser los más anglosajones, que tienen una gran expansión internacional y todavía no se ha producido ese movimiento de apetito de vamos a engullir pequeños gabinetes periciales”.

Y ¿qué es lo que va a pasar con los Peritos de Seguros?. Con los despachos de abogados ha pasado ya y hay grandes firmas de abogados en las que se han metido fondos de private equity. “Creo que puede venir una concentración, un apetito de concentración en materia de peritos, pero creo que los objetivos más interesantes para un gran fondo de private equity serían gabinetes periciales de tamaño mediano, más que los pequeños”, añadió.

Lo cual lleva a una importante reflexión: “Deberíamos, a lo mejor, muchos de nosotros sumar, porque si sumamos probablemente seamos más apetitosos y tengamos más capacidad de negociación, o más rentables”.

Acceso a la primera entrega del resumen de esta mesa re​donda.

Costes y falta de captación de talento llevan al límite a los proveedores del seguro
Madrid 360 APCAS: diálogo, tecnología y unidad para afrontar el nuevo ciclo del seguro