INTRODUCCIÓN
Los siniestros en los que intervienen perros constituyen una realidad cada vez más compleja en la práctica aseguradora. Mordeduras, incidentes entre animales o accidentes viales provocados por la reacción de un perro son expedientes que exigen al perito de seguros un rigor técnico que va más allá de la mera constatación del daño.
La complejidad de estos casos no suele residir en el menoscabo producido, sino en la interpretación de la dinámica del hecho. A menudo, el perito se enfrenta a una descripción parcial en la apertura del expediente, sin una reconstrucción clara de la secuencia originaria. Basar el dictamen pericial exclusivamente en el resultado (el daño) aumenta el riesgo de emitir conclusiones incompletas, dejando al profesional expuesto a impugnaciones por falta de base técnica.
EL DESAFÍO TÉCNICO PARA EL PERITO
En la práctica pericial, estos expedientes presentan dificultades recurrentes que condicionan la objetividad del informe:
• Relatos sesgados: La información inicial suele estar condicionada por la percepción emocional de las partes.
• Versiones contradictorias: El propietario y el perjudicado ofrecen interpretaciones divergentes sobre la conducta del animal.
• La falacia del daño como causa: Uno de los errores más frecuentes en el peritaje es identificar el daño como explicación suficiente del incidente. Una mordedura no explica, por sí misma, el nexo causal ni la responsabilidad.
"El uso de terminología imprecisa como 'ataque' o 'perro descontrolado' en un informe pericial, sin un análisis técnico previo, puede invalidar la reconstrucción del siniestro."
EL PERRO COMO FACTOR DE RIESGO TÉCNICO
Desde la perspectiva de la peritación, el perro no es un elemento aislado. Su conducta está condicionada por el manejo del responsable, el entorno y los estímulos previos. El perito debe ser capaz de analizar de forma integrada:
- La conducta del animal: Distinguiendo reacciones de sobresalto de agresiones dirigidas.
2. El control ejercido: Evaluación de las condiciones de custodia en el momento del hecho.
3. El contexto y la interacción: Análisis de los estímulos físicos y sociales previos al incidente.
UN MODELO ESTRUCTURADO: LA METODOLOGÍA R5®
Para dotar al perito de una herramienta de análisis objetivo, se propone la aplicación de la Metodología R5 (Reconstrucción en 5 Ejes). Este modelo permite estructurar la información en cinco dimensiones interdependientes:
•HECHO: Qué ocurrió realmente y la acción desencadenante.
•CONTROL: Quién y en qué condiciones ejercía el control en el momento del siniestro.
•CONTEXTO: Entorno físico y circunstancias del lugar.
•INTERACCIÓN: Estímulos o comportamientos inmediatamente anteriores al daño.
•CONSECUENCIAS: Coherencia técnica entre el daño alegado y la dinámica reconstruida.
La ausencia de cualquiera de estos ejes impide considerar un siniestro como técnicamente reconstruido.
La aplicación práctica de este modelo requiere, no obstante, un entrenamiento técnico específico que permita su correcta integración en el análisis pericial.
LA ESPECIALIZACIÓN EN PERITACIÓN CINOLÓGICA COMO VALOR DIFERENCIAL
Ante la creciente judicialización de los siniestros con perros, la especialización en peritación cinológica aporta al perito de seguros un valor técnico diferencial. No se trata solo de valorar daños, sino de poseer la capacidad analítica para desgranar la conducta animal y su interacción con el entorno. La formación en esta disciplina permite al perito actuar con una solvencia técnica superior, transformando un expediente ambiguo en un dictamen pericial incontestable.
CONCLUSIÓN
La existencia de un daño no explica la dinámica de un siniestro ni determina automáticamente la cobertura. Para el perito de seguros, la incorporación de modelos metodológicos —como la Metodología R5®— no es solo una mejora en la calidad de su trabajo, sino una garantía de seguridad profesional. Comprender la conducta canina y aplicarla a la reconstrucción técnica es el valor diferencial que demanda hoy el sector asegurador.
NOTA BIOGRÁFICA
Silvia Ruiz Sánchez-Marín es perito judicial cinológico y directora técnica de la Metodología R5®. Su trayectoria une la experiencia en el sector asegurador con la especialización en peritación cinológica, centrando su labor en la creación de estándares técnicos para la reconstrucción de siniestros complejos. Es autora de la Acreditación Profesional en Metodología R5®, otorgada por el Comité Internacional de Perito Judicial Cinológico (COIPJC).


