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Siniestralidad vial laboral: las cifras confirman un problema estructural

El Perito de Seguros, clave en la reconstrucción del siniestro
28 de agosto de 2026 por
Siniestralidad vial laboral: las cifras confirman un problema estructural
Redacción

La evolución de la siniestralidad laboral de tráfico muestra una realidad compleja. Aunque España ha logrado reducir notablemente la mortalidad vial en las últimas décadas, los accidentes laborales asociados a la circulación continúan representando un porcentaje muy elevado de las muertes en el trabajo.

Los informes anuales del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) reflejan un peso constante de los accidentes de tráfico dentro del conjunto de la siniestralidad laboral, sobre todo cuando se habla de fallecimientos. Es una tendencia que apenas se mueve año tras año, y que trae de cabeza tanto a los responsables de seguridad vial como a los especialistas en prevención de riesgos laborales.

Los perfiles también son relativamente conocidos. Los hombres siguen concentrando la mayor parte de los accidentes mortales, debido principalmente a su mayor presencia en profesiones ligadas al transporte y la conducción profesional. Las mujeres, en cambio, tienen un peso significativo en los accidentes in itinere, sobre todo en desplazamientos urbanos y metropolitanos.

Las estadísticas también apuntan a la influencia del tipo de vía. En las carreteras convencionales, los accidentes mortales siguen siendo especialmente graves. En las ciudades, en cambio, predominan los siniestros con lesiones menores, aunque son muchísimos más numerosos.

El análisis pericial puede profundizar en aspectos técnicos relacionados con el vehículo, las condiciones de circulación, la infraestructura, la mecánica del impacto o incluso la organización del trabajo cuando el desplazamiento forma parte de la actividad laboral


A esto se suma un fenómeno que va a más: la gente ya no llega al trabajo solo en coche. El auge de las bicicletas, los patinetes eléctricos y las motos en las ciudades obliga a repensar las políticas preventivas para perfiles de movilidad que, hace apenas diez años, casi ni existían. Por ello, es más necesario que nunca que las empresas fomenten cursos formativos para sus trabajadores directamente con formadores especializados o bien en colaboración con sus profesionales en prevención de riesgos laborales. Cursos que, por otra parte, están bonificados por el Gobierno.


¿Qué analiza un Perito de Seguros cuando el accidente es laboral?

Cada siniestro es distinto, pero una investigación pericial técnica suele prestar atención a cuestiones como:

  • Estado de conservación y mantenimiento del vehículo.
  • Compatibilidad entre la jornada realizada y los tiempos de descanso del conductor.
  • Planificación del desplazamiento y organización del trabajo.
  • Condiciones meteorológicas y estado de la vía.
  • Existencia de distracciones o utilización de dispositivos electrónicos.
  • Funcionamiento de los sistemas de seguridad activa y pasiva del vehículo.
  • Documentación preventiva de la empresa y evaluación específica del riesgo vial.

Cuando el accidente llega al despacho del perito

Un accidente laboral de tráfico termina, sobre el papel, cuando se apaga la emergencia sanitaria. Pero ahí empieza otra investigación, mucho más discreta. Saber qué pasó, por qué pasó y qué factores se cruzaron en el siniestro es clave, no solo para depurar responsabilidades sino para que no vuelva a repetirse. Y en ese trabajo, la labor del Perito de Seguros cobra una importancia que, fuera del mundo asegurador y judicial, pocos conocen.

De hecho, se puede afirmar que, sus conocimientos técnicos y su experiencia en análisis de causas y circunstancias de los siniestros de tráfico, hacen del Perito de Seguros un experto en seguridad vial. Y, por ello, se erige en un perfecto perfil de profesional, que una vez adecuados sus conocimientos y formación, pueda asesorar a las empresas, principalmente a pymes, sobre los planes para formar a sus trabajadores en seguridad vial.

El atestado policial reconstruye lo inmediato: qué pasó en el momento del choque. El análisis pericial va más allá y entra en detalles técnicos del vehículo, las condiciones de circulación, la infraestructura, la mecánica del impacto o, si el desplazamiento era laboral, la propia organización del trabajo. Esa mirada de conjunto es clave en los accidentes laborales complejos, donde casi nunca hay una sola causa que lo explique todo.

La investigación moderna ya no busca tanto un único culpable como entender la multicausalidad, esa combinación de circunstancias que, juntas, terminan provocando el accidente. Un conductor cansado, un horario demasiado ajustado, una carretera mal iluminada, un despiste de un segundo y unos neumáticos gastados pueden explicar, entre todos, un mismo siniestro. Quedarse con uno solo de esos factores daría una versión incompleta, y probablemente injusta, de lo ocurrido.

La importancia de reconstruir lo ocurrido

La reconstrucción técnica del accidente constituye una de las herramientas más valiosas para conocer las causas del siniestro. A partir de las deformaciones de los vehículos, huellas de frenada, la posición final de los implicados, los daños materiales, las condiciones meteorológicas, la información procedente de sistemas electrónicos o la documentación existente, el Perito de Seguros puede elaborar una secuencia técnica de los hechos mucho más precisa que una simple descripción del accidente. En los últimos años, además, la tecnología ha multiplicado las posibilidades de investigación.

Desde 2024, los vehículos nuevos incorporan sistemas EDR que registran parámetros justo antes de la colisión: la velocidad, si se llevaba puesto el cinturón, si se activaron los frenos o cómo funcionaron los distintos asistentes de conducción. A eso se suman las cámaras urbanas, los sistemas de videovigilancia, los tacógrafos digitales de los vehículos profesionales o las plataformas telemáticas que muchas empresas usan para gestionar su flota.

La información obtenida tras un accidente puede convertirse en una herramienta preventiva de enorme valor si se incorpora al diseño de políticas de movilidad segura

Aun con tantos datos disponibles, la investigación sigue necesitando interpretación técnica. Los registros electrónicos cuentan qué hizo el vehículo. Averiguar por qué lo hizo, y qué circunstancias influyeron en la conducta del conductor, sigue siendo trabajo del investigador.

El seguro también aprende de cada siniestro

La investigación pericial tiene, además, una consecuencia menos conocida: su contribución al conocimiento del riesgo. Cada expediente proporciona información útil para aseguradoras, empresas y administraciones sobre los factores que aparecen con mayor frecuencia detrás de los accidentes laborales de tráfico.

No es solo cuestión de indemnizar un daño. Analizar en conjunto miles de siniestros permite detectar patrones que se repiten, identificar qué colectivos están más expuestos o comprobar si de verdad funcionan ciertas medidas preventivas.

Ahí está, seguramente, uno de los terrenos con más recorrido de los próximos años: que administraciones públicas, aseguradoras, empresas y peritos trabajen de la mano. La información que deja un accidente puede convertirse en una herramienta preventiva de enorme valor, siempre que llegue a incorporarse al diseño de las políticas de movilidad segura.

En este sentido, en APCAS hace más de 10 años que se apostó porque el Perito de Seguros devolviera a la sociedad, en materia de seguridad vial, los conocimientos adquiridos durante el desarrollo de su actividad profesional, creando la Comisión de Seguridad Vial y Movilidad (CSV+M). Además, en la asociación se trabaja en un proyecto para formar a sus Peritos de Seguros como expertos formadores en materia de prevención en riesgos viales para atender la problemática de la seguridad vial laboral.

Esta es la segunda entrega del reportaje dedicado a la siniestralidad vial laboral. Accede a la primera parte.