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Caja negra: cómo reconstruir al detalle los segundos clave de un accidente

Par motor

Desde el 7 de julio de 2024 todos los turismos y vehículos ligeros de transporte de mercancías (N1) matriculados en la Unión Europea tienen la obligación de incorporar el denominado Event Data Recorder (EDR), más conocido como caja negra. Se trata de un dispositivo diseñado para registrar distintos eventos llevados a cabo en el vehículo, y que se activa únicamente cuando detecta un impacto o un frenazo brusco.

Entre los datos que quedan registrados en la caja negra de los turismos se encuentran:

  • La velocidad del vehículo justo antes del impacto (los 5 segundos previos y 0,3 segundos después).
  • La intensidad del frenado.
  • La situación de los cinturones de seguridad (si estaban abrochados o no).
  • El estado de los airbags y otros elementos de seguridad.
  • La posición del pedal de aceleración.
  • La posición y movimientos del volante.
  • Las revoluciones del motor.

Estos datos quedan custodiados en el dispositivo, al que únicamente se puede acceder por requerimiento judicial o policial en caso de accidente.

Los datos del EDR suponen una gran ayuda en el esclarecimiento de accidentes de tráfico, y en su aplicación a la seguridad vial en general, ya que también ayudan a detectar patrones de accidentes, contribuyen a mejorar la seguridad de los vehículos e incluso pueden ser útiles para optimizar el diseño de las carreteras.

A nivel de peritación son también de gran ayuda para reducir los tiempos de valoración de los daños en un accidente, aminorar o eliminar las discrepancias que puedan surgir entre las partes, o aumentar la precisión de los peritajes.

En definitiva, se trata de un dispositivo clave para conocer los movimientos que hizo el conductor del vehículo segundos antes y milisegundos después de que se produzca el siniestro.

Datos fundamentales para esclarecer el siniestro

Sobre este tema, nuestro compañero Jordi Romo, presidente de APCAS Girona, explicó en un reportaje de la Cadena Ser que con la caja negra se puede conocer “la velocidad del vehículo, la posición del acelerador, si se hacía uso, o no, del sistema de freno y, si se hacía uso, qué presión se ejercía en ese momento sobre el pedal, si se utilizaba, o no, el cinturón de seguridad, el ángulo de giro del volante, si se activó el airbag, o si se activó el control de estabilidad”.

Romo asegura que en cuestión de minutos se puede tener una imagen nítida de lo que ha ocurrido, “un escenario gemelo del lugar del accidente que, incluso años después se puede recuperar y se pueden tomar medidas, se pueden medir huellas y se pueden tomar pendientes, incluso de lo que es el lugar del accidente. Esto ha supuesto un avance muy importante para la obtención y, sobre todo, la preservación de los datos”.

 

Escucha el reportaje de la Cadena Ser con la intervención de Jordi Romo.

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