‘Informe de Seguridad Vial DEKRA 2025: La movilidad a lo largo del tiempo’

Alcohol, drogas, velocidad y móvil marcan la siniestralidad vial a nivel global

Alcohol, drogas, velocidad y móvil marcan la siniestralidad vial a nivel global

Las muertes en carretera en todo el mundo se han reducido un 70% desde la década de los años 70, cuando se alcanzó el punto más alto. El uso del cinturón de seguridad, los límites de velocidad, los controles de alcohol y drogas o la generalización del uso del casco se erigen en los principales elementos que han contribuido, y contribuyen, a salvar vidas, según el ‘Informe de Seguridad Vial DEKRA 2025: La movilidad a lo largo del tiempo’.

El informe de DEKRA remarca la necesidad de que la sociedad continúe implicada en la seguridad vial. Asimismo, muestra un dato preocupante, como es que cada año mueren cerca de 1,2 millones de personas en las carreteras de todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cifra que pone de relieve la necesidad de mantener el compromiso internacional con la seguridad vial.

Entre otras cosas, en el estudio se destaca que, a pesar del paulatino descenso de la siniestralidad en calles y carreteras de todo el mundo, aún existen factores de riesgo que requieren de una especial atención, como son el consumo de alcohol y drogas, el exceso de velocidad y el uso del teléfono móvil al volante.

Cada año mueren cerca de 1,2 millones de personas en las carreteras de todo el mundo

Frente a ellos, las medidas que se siguen mostrando eficaces para reducir esa lacra de víctimas son el uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantil, la generalización del casco, los controles y la vigilancia. Además, influyen positivamente la formación permanente y las infraestructuras inteligentes que, según el informe, consiguen reducir la tasa de accidentes en hasta un 30%.

Reducir las lesiones graves

También se hace hincapié en la necesidad de trabajar, no solo para reducir las víctimas mortales, sino en la reducción de lesiones graves de los accidentados, además de en mejorar la calidad y comparabilidad de los datos o la necesidad de asegurar que la innovación, incluidos los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), vaya acompañada de información sobre sus límites de funcionamiento y de procedimientos de verificación robustos. Y en este ámbito, se afirma que los sistemas ADAS ayudan a reducir un 30% la siniestralidad, mientras que la seguridad pasiva, en general, puede reducir hasta un 60% las muertes en carretera.

La formación permanente y las infraestructuras inteligentes consiguen reducir la tasa de accidentes en hasta un 30%

El estudio deja patente que aún queda mucho trabajo por realizar en materia de seguridad vial, que la cooperación entre instituciones, empresas y sociedad civil continúa siendo clave para sostener los avances logrados y acelerar su impacto, y que es necesaria una transición hacia vehículos sin emisiones, pero sin comprometer los estándares de seguridad.

Alcohol, drogas, velocidad y móvil marcan la siniestralidad vial a nivel global

DEKRA Vision Zero

Por último, hay que mencionar que la edición del estudio de este año incorpora, además, la actualización del Mapa interactivo DEKRA Vision Zero, una herramienta que muestra las ciudades que han logrado mantener cero víctimas mortales en sus vías durante varios años consecutivos. Este observatorio, presentado por primera vez en 2014, permite visualizar los progresos locales hacia el objetivo de Visión Zero, que busca eliminar completamente las muertes y lesiones graves por accidentes de tráfico, y destacar las buenas prácticas que pueden replicarse en otros entornos urbanos.

El mapa DEKRA Vision Zero incluye actualmente 29 países y registra todas las ciudades con más de 50 000 habitantes en las que desde 2009, durante al menos un año natural, nadie haya perdido la vida en ciudad por culpa del tráfico rodado. El código de color muestra la frecuencia con la que la Vision Zero se ha logrado en áreas urbanas durante este año.

Dekra Vision Zero

Principales conclusiones del estudio

  • El tráfico requiere una conducta responsable, cooperativa y conforme a las normas por parte de todos los usuarios de la vía pública.
  • El trabajo en pro de la seguridad vial debe centrarse aún más en disminuir el número de heridos graves.
  • Las conductas especialmente peligrosas deben prohibirse de manera consecuente, controlarse y sancionarse eficazmente.
  • El cinturón de seguridad, como dispositivo número uno para salvar vidas, debe utilizarse en cada desplazamiento en todos los asientos equipados con él, y los niños deben asegurarse adecuadamente según su edad y estatura.
  • Los conductores de vehículos de dos ruedas, con y sin motor, deberían llevar siempre un casco adecuado y ser conscientes de la importancia de los dispositivos de iluminación activos y pasivos para la seguridad.
  • Los conductores de patinetes eléctricos deberían familiarizarse con las reglas de circulación específicas antes de usarlos por primera vez en la vía pública.
  • La instalación, mantenimiento y cuidado esmerados de los carriles para bicicletas y los caminos peatonales son imprescindibles para la circulación segura de ciclistas y peatones.
  • La educación vial continua es la mejor prevención y debería comenzar lo más pronto posible, adaptarse de manera diferenciada a todos los grupos de usuarios de la vía pública y llegar hasta una edad avanzada.

Distribución de fallecimientos por usuarios de la vía

En el informe se recogen datos de la OMS sobre fallecimientos en el año según el tipo de usuario de la vía.

A nivel global, el 30% de las muertes en vías de circulación corresponde a usuarios de turismos; el 23% a peatones; el 21% a motociclistas; idéntico porcentaje a otros usuarios (autobuses o camiones, entre otros); y el 6% a ciclistas.

Por regiones, las muertes en turismos es predominante en Europa, donde el 49% de los fallecidos iban en ese tipo de vehículos; los fallecimientos en motocicleta son predominantes en el sudeste asiático, donde el 48% de muertes son de estos usuarios; también esta región tiene el mayor porcentaje de fallecidos en bicicleta, el 12%; por su parte, el porcentaje de fallecimiento de peatones más alto corresponde al Pacífico occidental, con el 29%, mientras que en cuanto a «Otros», la región del Mediterráneo Occidental cuenta con el 31% de fallecimientos de este tipo.

Acceso al informe ‘Informe de Seguridad Vial DEKRA 2025: La movilidad a lo largo del tiempo’ [pdf].

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