Tribuna

La inteligencia pericial en tiempos de cambio

Edorta Santisteban, presidente de APCAS Euskadi
Edorta Santisteban, presidente de APCAS Euskadi

Con el tiempo uno aprende a dejar de pelearse con el mundo. No porque las circunstancias desaparezcan, sino porque es más útil buscar soluciones que seguir chocando siempre con lo mismo. En nuestro sector lo sabemos bien: las circunstancias son las que son, y lo que marca la diferencia es cómo decidimos encararlas.

Hoy el entorno profesional avanza más deprisa que nunca, y eso nos obliga a detenernos un momento y preguntarnos qué significa ser perito en esta nueva realidad. No porque hayan surgido nuevos problemas, sino porque el contexto cambia y nos empuja a revisar nuestra propia identidad profesional. ¿Qué parte del oficio sigue siendo esencial? ¿Qué parte evoluciona?

En esa reflexión aparece rápidamente algo que todos los peritos reconocemos enseguida: la IP, la inteligencia pericial. Esa forma de analizar un siniestro que no procede solo de la técnica, sino también de la experiencia, del criterio y de esa visión que nos permite detectar cuándo algo no encaja o cuándo encaja a la perfección.

Si algo define verdaderamente nuestra labor es que aparecemos cuando la maquinaria se atasca. Cuando falta información, cuando surgen versiones contradictorias, cuando un siniestro se complica o cuando algo «no huele bien». Somos el punto de apoyo que convierte un problema en una decisión. Por eso los clientes confían en nosotros: porque hacemos posible lo que, de otro modo, quedaría bloqueado.

«Somos el punto de apoyo que convierte un problema en una decisión. Por eso los clientes confían en nosotros: porque hacemos posible lo que, de otro modo, quedaría bloqueado»

A menudo no valoramos lo que aporta una asociación profesional hasta que falta ese espacio común. APCAS cumple precisamente esa función discreta pero esencial: mantiene un criterio compartido, facilita el encuentro entre profesionales, ofrece formación realmente útil, aporta respaldo en momentos delicados y da visibilidad a un trabajo que, sin ese marco, correría el riesgo de fragmentarse. En un sector que cambia con tanta rapidez, esa cohesión profesional es un activo imprescindible.

«En un sector que cambia con tanta rapidez, esa cohesión profesional que aporta APCAS es un activo imprescindible»

El oficio seguirá transformándose, como lo ha hecho siempre. No será una réplica del pasado, pero tampoco un salto al vacío. Su evolución dependerá, en buena parte, de cómo decidamos adaptarnos, de la mirada que mantengamos y de cómo queramos ejercer la profesión en los próximos años.

Quizá el gran desafío de los tiempos que vienen sea combinar esa inteligencia pericial que nos define con una asociación capaz de acompañar -y orientar- la evolución del oficio. Si APCAS logra consolidarse como ese espacio donde el criterio técnico se refuerza y la adaptación se comparte, la profesión no solo tendrá futuro: tendrá dirección.

Scroll al inicio
PERICIA
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.