Un estudio confirma el fracaso de la eliminación del margen de 20 km/h en los adelantamientos

El 21 de marzo de 2022 entró en vigor la Ley 18/2021, que eliminó la posibilidad de que turismos y motocicletas pudieran superar en 20 km/h la velocidad máxima permitida al realizar adelantamientos en carreteras convencionales. Esta reforma, impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT), se justificó bajo la premisa de mejorar la seguridad vial, pero se aplicó sin estudios técnicos previos y con una estrategia reconocida por la propia Administración como un experimento de «ensayo y error».

Adelantamiento en carretera convencional

Era una de las medidas más significativas de la nueva Ley de Tráfico de 2022. Pero salvo a la propia DGT, no convencía a nadie. «En ningún país de nuestro entorno existe este margen de los 20 km/h en carretera. Disponer de él incita a adelantar, que es una maniobra de mucho riesgo que puede dar lugar a colisiones frontales», se justificaba entonces el director general de Tráfico, Pere Navarro. Tres años después, los datos recopilados y analizados en un informe realizado por el investigador y profesor de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Zaragoza, Juan José Alba López, muestran que la medida no solo no ha reducido la siniestralidad, sino que ha incrementado el riesgo asociado a las maniobras de adelantamiento. «Transcurridos tres años desde la entrada en vigor de la reforma legal, se considera que existen datos objetivos que corroboran un empeoramiento general de los problemas de seguridad vial sobre los que se pretendía actuar», sentencia el estudio.

Uno de los efectos negativos más significativos de la reforma es el aumento del tiempo de exposición al riesgo durante los adelantamientos

Aumento del tiempo y distancia necesarios para adelantar

Uno de los efectos negativos más significativos de la reforma es el aumento del tiempo de exposición al riesgo durante los adelantamientos. Así, se demuestra que el tiempo necesario para el adelantamiento en una vía de 90 km/h de velocidad máxima, se triplica, al no poderse superar en 20 km/h esa velocidad, algo que sucede casi igual en la distancia que se recorre en sentido contrario para realizar el adelantamiento.

Así, según los datos ofrecidos en el estudio, con una velocidad máxima de 110 km/h se necesitaban 2,52 segundos y se recorrían unos 77 metros en el carril contrario al sentido de la marca. A partir de la prohibición, adelantando con una velocidad máxima de 90 km/h el tiempo necesario para el adelantamiento se eleva hasta los 7,56 segundos, recorriendo el carril del sentido contrario 189 metros. En consecuencia, la probabilidad de encontrar vehículos de frente aumenta considerablemente, incrementando el riesgo de colisiones frontales.

Pese a que probablemente se realizan menos adelantamientos, el riesgo por cada maniobra es ahora mucho mayor

Mayor probabilidad de accidentes y siniestralidad

Según el informe, los datos de siniestralidad posteriores a la entrada en vigor de la reforma muestran una tendencia preocupante. Así, los accidentes relacionados con adelantamientos antirreglamentarios se han incrementado desde la entrada en vigor de esta normativa en un 13,3%, mientras que los fallecidos por esta causa lo han hecho en un 123% y, lo más preocupante, que en maniobras de adelantamiento correctas el número de víctimas mortales se ha incrementado un 54%.

Esto demostraría que, pese a que probablemente se realizan menos adelantamientos, el riesgo por cada maniobra es ahora mucho mayor.


Principales conclusiones

El informe es claro: la eliminación del margen de 20 km/h para adelantar no ha mejorado la seguridad vial. Por el contrario:

1. La peligrosidad ha aumentado: se triplica el tiempo en el carril contrario y se recorren más metros en dirección contraria.
2. La siniestralidad ha empeorado: más accidentes, más fallecidos y más heridos.
3. Se ha generado inseguridad legal y tráfico más lento.
4. Se recomienda revertir la medida y complementarla con formación práctica e investigación independiente.


Otros problemas derivados de la reforma

Además del aumento objetivo de la peligrosidad, la supresión del margen de 20 km/h puede generar, según el informe, otros efectos colaterales:

    1. Indefensión legal: es difícil determinar si se adelanta correctamente, al no existir un criterio claro de velocidad notoriamente superior a la del vehículo que se pretende adelantar.
    2. Incertidumbre en la velocidad real: si un vehículo circula a una velocidad ligeramente inferior a los 90 km/h que marca la vía, puede bloquear el tráfico, ralentizando la circulación.
    3. Falta de credibilidad en la DGT: muchos conductores ignoran la norma y siguen adelantando como antes, reflejando desconfianza en la autoridad.

 

Acceso al informe técnico elaborado por Juan José Alba López [pdf]

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